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LA NACION - 2021-05-04

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Bahía Blanca: bocinazo y quejas municipales por la suspensión de las clases

CORONAVIRUS

Darío Palavecino CORRESPONSAL EN MAR DEL PLATA

MAR DEL PLATA.– Puntuales llegaron ayer temprano varios alumnos a escuelas públicas y privadas, pero encontraron que no estaba habilitado el ingreso a las aulas. Al rato, padres de estudiantes se movilizaron con un “bocinazo”, indignados por la decisión del gobierno provincial conocida a última hora de anteanoche que llevó a Bahía Blanca de fase 3 a fase 2 en la escala de semáforo sanitario, lo que implicó la suspensión de la enseñanza presencial al menos por esta semana. La medida coincide con el momento más crítico del servicio de salud de ese distrito, con 95% de ocupación de las camas de terapia intensiva, y recibió la queja directa tanto de vecinos como también de las autoridades municipales, disconformes en particular por el impacto sobre la dinámica de la educación. En algunos colegios privados igual recibieron a los alumnos que asistieron, “pero como excepción”, se aclaró, ya que la información oficial se conoció muy tarde anteanoche y las familias no tuvieron tiempo ni chance de reorganizar sus días para ayer. Directivos del sector anticiparon que recurrirán a la Justicia en busca de un recurso de amparo que les permita continuar con las aulas abiertas. “No estamos de acuerdo con la suspensión de las clases presenciales, no altera la situación epidemiológica”, dijo el intendente Héctor Gay (Juntos por el Cambio) durante una conferencia de prensa que brindó tras conocer el contenido del decreto firmado por el gobernador Axel Kicillof para definir condiciones y restricciones para cada una de las 135 comunas bonaerenses. Kicillof tenía prevista para ayer una visita a Bahía Blanca para encabezar una entrega de patrulleros, pero se dispuso un cambio de agenda. En cambio, llegó su ministro de Seguridad, Sergio Berni. “Los invito a recorrer los hospitales y la morgue”, respondió a vecinos que le cuestionaron las medidas restrictivas para el distrito, en particular la suspensión de clases presenciales. “Estamos en una situación de emergencia”, les insistió. Gay criticó además cierta desprolijidad de las autoridades provinciales al informar los cambios a última hora del domingo, novedades de las que algunos vecinos recién se enteraron ayer a la mañana, cuando llevaron a sus hijos a los colegios y encontraron que directivos y docentes les notificaban la suspensión de las clases presenciales. “El decreto de Provincia salió 21.31 y el de Educación, 21.45, por lo cual entiendo la bronca de la gente”, dijo Gay, quien consideró que definiciones de semejante importancia se demoraron demasiado. “Como institución sentimos que tenemos la responsabilidad de recibir a los niños por respeto a la organización familiar y porque consideramos que no son las formas ni los horarios de comunicarlo”, informaron desde un jardín de infantes frente a una suspensión de clases que se conoció el día anterior, un par de horas antes de la medianoche. Bahía Blanca quedó entonces en similares condiciones a las que rigen desde hace dos semanas en el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Además de la suspensión de clases presenciales, habrá cambios en los horarios de la actividad comercial y del transporte. Gay dejó en claro que el municipio acatará estas decisiones adoptadas tanto por la Provincia como por la Nación. Vale recordar que el DNU firmado por el presidente Alberto Fernández ya incluía a Bahía Blanca y a General Pueyrredón (cuya cabecera es Mar del Plata) como distritos de “máxima alarma epidemiológica”. Este último continuará en fase 3, según confirmaron desde La Plata. Situación delicada La situación de Bahía Blanca es muy delicada, con 42 de 45 camas ocupadas hasta ayer a la mañana en las áreas de terapia intensiva que hospitales y clínicas reservan para atención exclusiva de pacientes con cuadros graves de coronavirus. “La situación epidemiológica es muy comprometida”, dijo Berni, que pasó por el municipio a media mañana por unos pocos minutos. El pico de contagios en Bahía Blanca se dio el pasado 15 de abril, con 485 casos. El intendente recordó que desde entonces se dio un leve descenso de casos de Covid-19, pero todavía en niveles muy altos y por sobre todo con una demanda sostenida en los servicios de atención a los pacientes más críticos, al límite de la saturación. Recalar en fase 2 implica para los bahienses un funcionamiento comercial con tope horario a las 19. La excepción es la gastronomía, que tendrá continuidad más allá de ese límite, pero en formato de delivery. Las actividades deportivas en espacios cerrados quedan suspendidas, lo mismo que los eventos bajo techo.

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