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LA NACION - 2021-09-15

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A Boca no le sirvió el empate en la Bombonera

NOTAS DE TAPA

Franco Tossi para La Nacion

Igualó 0-0 con Defensa y Justicia y el equipo de Battaglia quedó a 8 puntos de la cima del torneo. Boca detuvo su evolución futbolística: está a 8 puntos de la cima después del 0-0 con Defensa y Justicia Es cierto que el empate sin goles ante Defensa y Justicia en la Bombonera para Boca puede ser un retroceso: si bien mantiene el invicto del ciclo de Sebastián Battaglia, el triunfo era necesario para que se mantuviera (y sintiera) cerca del lote de arriba, con el triunfo de los punteros Lanús y Talleres (quedó a ocho unidades). No obstante, el equipo va encontrando rivales que le dan una pauta: el protagonismo que predica sigue viéndose y es una buena sensación, pero de a poco le cuesta más a partir de las estrategias que intentan cortar con el oficio ofensivo que patentó. Una buena, pero también mala noticia en la que deberá hacer mella, para que su Boca siga creciendo. Battaglia puede empezar a inquietarse sin perder demasiado la tranquilidad. Claro que el buen arranque de su ciclo no será una constancia: los rivales también juegan. Y van conociendo, palpando y anticipando los peligros de un Boca que, con la muñeca de su nuevo entrenador, sigue entendiendo el concepto de protagonismo. Tener la pelota, meter al de enfrente en su campo y, en algún momento del partido, empezar a agobiarlo. Si no la tiene, no tarda demasiado en reaccionar y darse cuenta de que su idea se apaga si le sacan lo más importante. El de anoche ante Defensa y Justicia fue el quinto encuentro de esta nueva era. Seguramente, los aspectos a mejorar no pasan sólo por anunciarlas a través de un micrófono. No obstante, a casi un mes de hacerse cargo del plantel profesional, ya tuvo dos partidos en los que debió amoldarse al atrevimiento del rival, que planificó una estrategia para hacerle daños a un conjunto xeneize que lejos está de ser el de los últimos meses. así, el Halcón, dirigido por un Sebastián Beccacece que pregona la intensidad y el desparpajo colectivo, repitió las intenciones que tuvo –hace once días– rosario Central: llevarse puesto al de Battaglia. así como en arroyito, el elenco azul y oro pudo escapar de los embates canallas de la primera media hora del partido que terminó ganando (2-1), ayer en la Bombonera debió jugar durante varios espacios de los 90 minutos sin su herramienta más poderosa en los pies, padeciendo –por momentos– los ataques por fuera, la presión y varios avances que incomodaron. aunque, es cierto, Defensa hizo tambalear a una última línea que hace rato no se mostraba algo dubitativa y errática en los despejes. De hecho, lo que más sufrió, a los 34 minutos, fue un disparo de pizzini desviado por Sandez que se impactó en el palo izquierdo de rossi. Y el mano a mano de Merentiel, a los 15 del segundo tiempo, que despejó rossi al córner. No obstante, el local se acostumbró rápido a la dinámica de Defensa y construyó las suyas. por ejemplo, con dos cabezazos peligrosos: el de Briasco se fue muy cerca del ángulo y el palo le dijo que no al de Vázquez. Sobre el final, el remate de Medina despejado por Unsain. Entonces, se insiste: Battaglia ya tiene que tener en la cabeza que su objetivo lo logró rápido, al menos parcialmente. Hizo de Boca un equipo con ganas, los dientes apretados cuando ve rodar la pelota en los pies de otros dueños, claridad futbolística y llegadas meritorias de ganar los compromisos hasta aquí disputados. También, que eso conlleva la rebeldía de los adversarios: ellos ya saben que, si adoptan una postura pasiva, la pueden pasar mal. así, Boca también debe aprender a sufrir. Esta vez, con un significado diferente al de antes: de padecer su propio andar deprimido por el campo pasó a tener que soportar los atrevimientos ajenos por culpa del carácter amenazante que adoptó. Y está bien que así sea en este nuevo comienzo: con el tiempo, puede fortalecer la ideología y atemorizar aún más. Lo que es una realidad paralela a esas buenas (y malas) noticias, es cuánto le está costando a Boca jugar en condición de local. Los tres encuentros que disputó con Battaglia al mando fueron dificultosos para cerrarlos o bien destrabar el candado del cero. En el debut ante patronato, en el que había merecido algún gol con anterioridad, debió esperar hasta el final para que el cabezazo de Vázquez le diera los primeros tres puntos al ciclo. Frente a racing, en un encuentro que se desarrolló chato, pero con algo más de mérito para el xeneize, no hubo goles. algo que se repitió anoche, en un partido mucho más atractivo por la paridad entre ambos con sus ideas ofensivas. Un empate que, al menos, podría haberse dado con goles. pero Boca debió conformarse con ello, consciente de que debe seguir mejorando y patentando la nueva idea.

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