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LA NACION - 2021-09-15

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Documentos reveladores: Facebook sabía que Instagram es tóxico para los adolescentes

CORONAVIRUS

Georgia Wells, Jeff Horwitz y Deepa Seetharaman THE WALL STREET JOURNAL

NUEVA YORK.– Hace tres años que Facebook empezó a estudiar el impacto de su aplicación de intercambio de fotos en las vidas de sus millones de jóvenes usuarios. Y una y otra vez los investigadores de la empresa encontraron que Instagram es nocivo para una considerable porción de ellos, y más notoriamente entre las chicas adolescentes. “El 32% de las adolescentes dijeron que cuando sienten problemas con su cuerpo Instagram las hace sentir peor –informaron en marzo de 2020 los investigadores en una presentación de diapositivas publicada en el foro interno de mensajes de Facebook, al que tuvo acceso The Wall Street Journal–. Las comparaciones con lo que ven en Instagram pueden alterar el modo en que las jóvenes se perciben y describen a sí mismas”. “Empeoramos el problema de imagen corporal de una de cada tres adolescentes”, dice una diapositiva de 2019 que resume las investigaciones sobre chicas que sufren ese trastorno. Anastasia Vlasova, de 18 años, residente en Reston, Virginia, es una de ellas. Empezó terapia hace alrededor de un año. Llegó con trastornos alimentarios y tenía una idea bastante clara del origen de su problema: el tiempo que pasaba en Instagram. Se había sumado a la plataforma a los 13 años y, con el correr del tiempo, terminó pasándose tres horas al día encandilada por ese desfile de vidas y cuerpos, al parecer perfectos, que posteaban los influencers del fitness. “Lo único que veía eran cuerpos esculpidos, abdómenes marcados y mujeres que hacían 100 Burpees en 10 minutos”, dice. “Las adolescentes culpan a Instagram del aumento de casos de ansiedad y depresión. Y fue una reacción espontánea y generalizada en todos los grupos analizados”, admitieron los investigadores en otra de las diapositivas, Entre las adolescentes que manifiestan haber tenido ideas suicidas, el 13% de las usuarias británicas y el 6% de las norteamericanas remontaron a Instagram su deseo de quitarse la vida, decía también la presentación. Para Instagram y sus 100.000 millones de dólares de ingresos anuales es crucial mantener una ampliación constante de su base de jóvenes usuarios, y no puede darse el lujo de poner en riesgo la afición de los adolescentes por su plataforma. Más del 40% de sus usuarios no han cumplido 23 años y unos 22 millones de adolescentes norteamericanos visitan diariamente la aplicación, frente a los 5 millones que ingresan a Facebook, donde la participación de los adolescentes viene cayendo de manera sostenida desde hace una década. “Instagram está en las mejores condiciones para tener llegada y ganarse a los jóvenes –dice otra diapositiva posteada internamente por los investigadores de la empresa–. Hay potencial de crecimiento si Instagram logra seguir la trayectoria de esos jóvenes”. En público, Facebook ha minimizado sistemáticamente el impacto negativo de Instagram en los adolescentes, y no ha difundido sus investigaciones ni las ha puesto a disposición de los científicos y legisladores que la han solicitado. “Las investigaciones que hemos visto muestran que usar aplicaciones sociales para conectarse con otras personas puede ser beneficioso y positivo para la salud mental”, dijo el CEO de la empresa, Mark Zuckerberg, durante una audiencia parlamentaria en marzo de 2021, cuando le preguntaron por la salud mental de los niños. En mayo, el líder de Instagram, Adam Mosseri, dijo ante los periodistas que las investigaciones sugerían que la aplicación probablemente tenía “bastante poco efecto” en el bienestar de los adolescentes. En una entrevista reciente, Mosseri sostuvo: “De ningún modo pretendo minimizar esos problemas. Algunos de los problemas que se mencionan tal vez no sean generalizados, pero no por eso dejan de tener un gran impacto en algunas personas”. Mosseri cree que Facebook tardó en darse cuenta de los problemas inherentes a conectar gente tan masivamente. “Vengo presionando desde hace tiempo para que entendamos nuestra responsabilidad de una manera más amplia”, dice el ejecutivo. Agrega que las investigaciones de los efectos en la salud mental de los adolescentes son valiosas, y que los investigadores de Facebook fueron muy estrictos con la plataforma. “Para mí, esto no es ventilar los trapos sucios. Al contrario. Estoy muy orgulloso de esta investigación”, añade. Los documentos sobre Instagram forman parte de un hallazgo de comunicaciones internas revisadas por The Wall Street Journal, que abordan temas que van de la salud mental de los adolescentes, el discurso político y hasta la trata de personas. Los documentos ofrecen una imagen sin parangón de hasta qué punto Facebook es consciente de que los productos y sistemas que son centrales para el éxito de su negocio suelen fallar de manera rutinaria. Los documentos también muestran que Facebook ha hecho poco y nada para resolver esos problemas. Cómo se hizo La investigación incluyó grupos focales, encuestas en línea y análisis de diarios personales durante 2019 y 2020. también incluyó encuestas de gran escala a decenas de miles de personas en 2021 que comparaban las respuestas de los usuarios con los propios datos de Facebook sobre la cantidad de tiempo que pasaban los usuarios en Instagram y sobre lo que veían durante ese tiempo. Los investigadores son empleados de Facebook de áreas como la ciencia de datos, el marketing y el desarrollo de productos, que analizan las diversas formas de interacción de los usuarios con la plataforma. Muchos tienen experiencia en informática, psicología, y análisis cuantitativo y cualitativo. En cinco presentaciones realizadas a lo largo de 18 meses y hasta mediados de este año, los investigadores realizaron “una inmersión profunda en el tema de la salud mental de los adolescentes”, según la calificaron, y luego hicieron estudios de seguimiento. Esos estudios llegan a la conclusión de que algunos de los problemas detectados son específicos de Instagram y no de las redes sociales en general. Y eso parece ser especialmente cierto en lo que respecta a la llamada “comparación social”, que ocurre cuando las personas evalúan su propio valor en relación con el atractivo, la riqueza y el éxito de los otros. Los documentos también revelan que los ejecutivos de Facebook revisaron los resultados de la investigación, y que la misma fue mencionada en una presentación ante Mark Zuckerberg en 2020. En marzo de este año, en su audiencia ante el Congreso de Estados Unidos, Zuckerberg defendió a su empresa de las críticas de los legisladores por sus intenciones de crear un nuevo producto de Instagram para niños menores de 13 años. Cuando le preguntaron si la empresa había estudiado los efectos de la aplicación en los niños, Zuckerberg dijo: “Creo que la respuesta es que sí”.

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