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LA NACION - 2021-09-15

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Talleres está decidido

DEPORTES

El conjunto cordobés derrotó 2-1 a Platense y alcanzó a Lanús en la cima del torneo tabla de posiciones no engaña. Luego de once fechas, el 40 por ciento del torneo, y tras vencer ayer por 2 a 1 a Platense en el estadio Kempes, uno de los punteros es Talleres. Tampoco mienten las estadísticas de las últimas ocho semanas, que señalan seis victorias y dos empates para el conjunto que dirige Alexander Medina. Una racha sin duda llamativa en un certamen donde paridad e irregularidad son las normas que mandan. Y si esto fuera poco, la clasificación anual que define quiénes jugarán la Libertadores 2022 muestra a los de Ciudad Jardín en segundo lugar, solo dos puntos detrás de Vélez. No hay duda: algo interesante se está gestando en la Docta. El modelo de gestión ha convertido a Talleres en un club atípico dentro de nuestra Primera División. La llegada de Andrés Fassi a la presidencia en noviembre de 2014 logró devolver a la élite a una institución por entonces en quiebra y perdida en los confines del Federal A. Asentado en un modelo de dirección profesionalizada, y muy cercana al gerenciamiento, aprendido en el Grupo Pachuca de México, Fassi modificó todas las estructuras de la entidad y si bien hay socios que le critican métodos y formas, los resultados “hablan”. El Talleres-equipo funciona, es un rival duro de roer para cualquiera y empieza a prenderse en las peleas grandes, incluso pese a ser un constante vendedor de jugadores. Desarmar y volver a armar un engranaje futbolístico cada seis meses es un reto cotidiano para los técnicos del fútbol argentino. Los futbolistas van y vienen en bloque en cada mercado, y en ese sentido, Talleres no es ninguna excepción. Por el contrario, integra la lista de los más “inquietos”, algo que desespera a sus hinchas. Lo hicieron cuando se fue Nahuel Bustos, la gran promesa de los últimos tiempos. Lo repitieron este año con las sucesivas marchas de Tomás Pochettino, Federico Navarro, Piero Martín Hincapié, Andrés Cubas o Franco Fragapane; un goteo permanente de despedidas que dejó al ‘‘Cacique’’ Medina sin seis titulares. Y sin embargo... Algo tiene Talleres. Para empezar, un estilo reconocible, el que demostró durante tres cuartas partes del encuentro ante Platense. La pelota como referente, la idea de asociarse en torno a ella para llegar en masa al área rival, y ese tic, tac bien “guardioliano” que busca desordenar al que espera para meter el pase que duele en el momento adecuado. A veces le sale muy bien y saca ventajas de ese modo. En otras, como ocurrió durante el primer tiempo frente al Calamar, el adversario sabe cerrarle los espacios, taparle a Ignacio Méndez, el habitual bastonero del centro del campo, y esterilizar su aparente dominio. Entonces surge otra virtud: la paciencia. Sabe el equipo de Medina (acaba contrato en diciembre y su continuidad es una enorme incógnita) que en algún momento habrá una desconcentración del rival, o un rebote afortunado, o ambas cosas a la vez. Al minuto del segundo tiempo, ese rebote le cayó a Diego Valoyes, se despistó la defensa, y Héctor Fértoli acomodó de zurda el centro atrás junto al palo derecho. Igualó enseguida Platense por medio de Augusto Schott, pero nada cambió para el puntero del campeonato. Subió por su banda Enzo Díaz a los 14, despachó el centro, varios hombres de camiseta azul y blanca invadieron el área, y por detrás de todos Carlos Auzqui clavó el derechazo para el 2-1. Después volvió la pelota al suelo, el dominio y el control del juego para cerrar el duelo sin pasar agobios. Los autores de los tantos ejemla plifican otras claves del “modelo Talleres”. Fértoli llegó a préstamo desde racing, y antes había pasado por San Lorenzo, en ambos casos sin dejar huella. Auzqui tropezó en river, Huracán y Lanús antes de aterrizar en la Docta. Lo mismo puede decirse de Mateo retegui, a préstamo desde Boca, o incluso de los ya tranferidos Cubas o Pochettino. A cambio, Schott pertenece a la entidad cordobesa y es solo uno de los 18 jugadores que el club tiene cedidos por el mundo. Comprar barato, prestar y vender caro es parte de ese sistema de negocios impuesto por Fassi. Una fórmula que puede gustar más o menos, pero que con los números en la mano resulta difícil de discutir. “Estamos tan ilusionados como los hinchas”, decía Auzqui, la figura de la tarde, tras el triunfo. También sobre el césped y con casi medio campeonato jugado, el Talleres del ‘‘Cacique’’medinaexponeargumentos suficientes para sostenerla.

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