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LA NACION - 2021-09-15

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Bake Off Argentina. La original premisa con la que comenzó esta temporada

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Luego del éxito de las recientes ediciones de Masterchef Celebrity, Telefe vuelve a apostar por un reality culinario como uno de sus platos fuerte de su prime time. De ese modo, este lunes comenzó la esperada tercera edición de Bake Off Argentina, la competencia pastelera en la que catorce participantes deberán luchar por convertirse en el gran pastelero amateur del país. Y así transcurrió la primera emisión del certamen. Un nuevo comienzo A través de un breve clip inicial, aparecieron los nuevos rostros de esta temporada, pasteleros y pasteleras de distintas edades y oriundos de diferentes puntos del país, unidos por el entusiasmo por la cocina. El grupo entró en la carpa del reality y cada uno tomó posesión de su cocina. Ninguno de ellos podía ocultar su emoción, el entusiasmo por ver sus nombres bordados en el delantal y, mientras se acomodaban, entre aplausos recibieron a la conductora, Paula Chaves. “Bienvenidos a la carpa de Bake Off, me encanta verlos contentos y emocionados por empezar este enorme desafío”, expreso Chaves al momento de tomar la palabra. Visiblemente contenta por estar nuevamente al frente del reality, la modelo explicó en detalle la dinámica del juego. “Este año la competencia es diaria, así que tendrán que desplegar su creatividad técnica hasta llegar a la gran final. El que lo logre, se llevará 1.500.000 pesos, pero no será tan sencillo. Deberán cocinar todos los días y el que mejor lo logre se llevará cinco minutos extra para la gran prueba del domingo. Ese día, evaluando su desempeño en todas las pruebas, uno se consagrará como el pastelero estrella de la semana, mientras que el de peor rendimiento quedará afuera. Van a tener que seducir a un jurado muy reconocido por su excelencia, tres pasteleros con una enorme trayectoria y súper exigentes”. Acto seguido, ingresaron al salón Damián Betular, Dolli Irigoyen y Pamela Villar. El primero en hablar fue Betular, que muy conciso explicó: “Queremos que en cada desafío pongan su impronta, su identidad”. Luego, Dolli agregó: “Queremos ver sus almas y que eso lo traigan en cada una de las preparaciones que nos presenten”. La prueba inicial Al momento de comenzar la primera prueba, Chaves explicó la consigna: “El lunes vamos a dejar volar la imaginación, que nos lleven de viaje a través de colores”. Y así les dijo que todos debían preparar “una torta que represente ese momento exacto en el que son o fueron felices”. Luego de las preparaciones, el primero en pasar fue Facundo, con una torta que representaba una playa, y sobre la que Betular opinó: “Yo detesto las semillas, y están ahí. Le hubiera puesto un poquito menos de azúcar, si no es literalmente comer arena”. Gisela preparó una torta de zanahoria y Villar destacó: “Faltó prolijidad a la hora de decorar”. En su turno, Gino hizo un pastel alusivo a su pueblo y Dolli lo reprobó porque lo llevó en un plato de trabajo. Por su parte, Betular sentenció: “El sabor está bien y para todo lo que jugueteaste hay un resultado bueno. Es como aprobar con un cuatro, no con un siete”. Siguiendo con las devoluciones, pasó Ximena con un postre que mostraba a sus dos perritos y Betular expresó: “Hay un problema con el bizcocho, está un poco apelmazado, y el relleno está caliente. Eso es un inconveniente”. Emiliano contó que preparó “una torta de limón y naranja inspirada en un jazmín paraguayo” que estaba en la casa de su bisabuela y Villar consideró: “Es muy linda la torta, hay un equilibrio entre el interior y el exterior. Lo único que hubiera hecho es ponerle doble relleno”. Los jurados continuaban degustando las preparaciones y le llegó el turno a Belén, oriunda de Los Polvorines. Mostró una torta con el nombre de su localidad, sobre la que Dolli opinó: “La presentación no corresponde, pero el interior está muy rico”. Una preparación alusiva a la arquitectura brilló en la presentación de la torta de Hernán y Betular comentó al respecto: “La torta está súper pareja, el bizcocho está bien, súper diez”. Con una torta muy divertida que mostraba un Pac Man, Paula quiso honrar su niñez de videojuegos. Villar expresó: “Me encantan el café, el chocolate, pero noto un poco seco el bizcocho”. Carlos llevó una torta en memoria de su bisabuela y Dolli encontró algunos errores y aciertos: “La presentación es simple y bien lograda, el relleno es increíble, pero el bizcocho está muy denso”. Cerca del final del episodio, Silvina mostró una preparación muy simple, pero que entusiasmó notablemente al jurado. Al momento de tomar la palabra, Betular aseguró: “Muchas veces tendemos a que todo tiene que ser maravilloso, pero menos es más. Lo más difícil es hacer las cosas más simples, y esto es impecable”. Irigoyen concluyó: “Qué lindo tenerte, está perfecta, te súper felicito”. Gianluca hizo una torta alusiva a la playa, pero las devoluciones fueron mixtas. En su turno, Celeste hizo un pastel inspirado en su hijo y Dolli aseguró: “Esta muy lograda la decoración, manejaste muy bien la masa, pero el relleno desapareció”. Gabriel, un taxista que prueba suerte en el mundo de la pastelería, confeccionó un pastel del que Betular aseguró: “La mousse está rara, hay algo que no funcionó. Pero sí el bizcocho está bien logrado y el merengue de coco me parece un acierto”. En último lugar, Kalia homenajeó a su atelier. “Hay un bizcochuelo húmedo, hay aromas, es una torta que haría mi mamá, casera y muy bien lograda”, la elogió Dolli. Al momento de las devoluciones, Ximena, Gino y Celeste fueron los primeros en recibir la advertencia del jurado por no lograr una performance óptima. En la vereda opuesta, Hernán y Silvina fueron reconocidos como los mejor de la noche y fue él quien se llevó el premio al mejor de la velada.

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